Reportaje // Identidades borrozcas o la experiencia de vivir siendo indígena y homosexual (en Guatemala)

Tan de aquí como de allá. Durante la infancia se arman los pilares que de adultos sostendrán –o al menos, tratarán- nuestra historia. Se quiera o no, la identidad es entendida como un amplio espacio donde varias vertientes entran para moldearla. La identidad etaria, relacional, cultural, política, religiosa; un sinfín de filtros para adaptar la interrogante al “quiénes somos”.

Guatemala, ciudad de capas y colores. Internacionalmente es digerida como un enorme güipil y el gran rasgo cromático que lo distingue. Encontremos entonces ahí la verdadera alegoría de la diversidad: un país que coexiste con la fragmentación. Dos grupos que entran en ese colorido irónico son las personas LGBT y las comunidades indígenas. No sé, pero antes de este mes yo nunca habría articulado las dos palabras en la misma oración.

Si algo podría unir a estas dos poblaciones, aparte de convivir en el mismo territorio, es que en Guatemala ambas están dentro de la mente de los habitantes bajo una sábana de estigmatización. Sin embargo, varias de las personas que participan de ambas comunidades simultáneamente logran izar con firmeza y devoción ambas banderas. De igual forma, arrastran consigo los señalamientos (más que todo por su pertenencia al LGBT) y desestiman todo adjetivo que los califique de “exóticos”.

***

Fernando Us va apurado hacia su oficina en zona 10. El engañoso sol de mayo hace de las suyas y sus rayos no perdonan la supuesta época lluviosa que se supone se sobrepondrá a las 12 medio día de hoy, martes. En su apuro logra contestar mi llamada y nos presentamos por teléfono. Yo, un estudiante que busca cumplir con el reportaje asignado. Él, un trabajador que busca la inclusión de más personas indígenas en el país. A esa lucha le suma la convicción de que un día se reconozca estatalmente la existencia e integridad de las personas LGBT. Lo motiva su homosexualidad.   

Al día siguiente finalmente se concreta el cometido de la llamada. Nos reunimos en su oficina y el sol sigue ahogando la ciudad con su calor. Empezamos la entrevista a la par del lobby, una sala de la cual escapamos por la distracción que produce en Fernando. Pasamos a una sala de reuniones donde el ambiente es más fresco. La inquietud y distracción de Fernando la entendería yo minutos después cuando me hable de sus ideales, su historia y motivaciones.

Al inicio me cuenta que muchos le han atribuido el título de “activista”, con el cual no se siente cómodo. Sin embargo, si acepta y se reconoce (evidentemente) como un vocero de minorías y sobre todo, disidente sexual. Esa es la razón por la que estamos hablando. Se llama disidente sexual porque no cree en las etiquetas, pero sí en que hay una construcción social detrás de la identidad sexual.  

“Todos seguimos siendo víctimas de la sexualidad” asegura. Subraya que esto se debe a la  construcción social en la que se vive desde inicios de la Colonia. “Al no ser identidades normadas (territorial, en el caso de los indígenas y sexual), estas se ven amenazados por la violencia y por eso surgen los desplazamientos.”

Instantáneamente me recuerda que de niño tuvo que desplazarse junto a su familia porque estaban corriendo peligro en su aldea indígena. Su identidad étnica como quiché no había estado desarrollada en su mente y por eso chocó tantas veces con la sociedad “normada” en la Ciudad de Guatemala donde vive desde los 9 meses de nacimiento.

Fernando Us labora en una ONG que busca darle protección e inclusión a las personas indígenas del país.

Pasan los minutos y la plática sigue girando en torno a los riesgos (más que riquezas) que se tienen en esta Guatemala por ser uno, indígena y dos, homosexual. Su primer enfrentamiento fue con el idioma (“hablábamos quiché y uno siente el desencaje”). “La sexualidad me hizo ver que no encajaba en la construcción que había, no encajaba en mis comportamientos. Es ahí que la vida se vuelve más complicada y en la adolescencia se remarca. A mí los roles, se suponía que tenía que cumplir roles (“masculinos”) que no estaba cumpliendo. De igual forma con la distinción racial.”

25 años después, con una identidad sexual consolidada, comprendida y vivida, Fernando comenta la obviedad que esto enmarca en Guatemala: discriminación y señalamiento, cosas que se tradujeron a un apuñalamiento en el año 2010. “No es que en la modernidad exista un concepto de tolerancia o aceptación. Lo que hay es una tensión.” Me cuenta entonces que en efecto, a más normalización, lamentablemente considera que hay más riesgos para la comunidad homosexual. Agrega que en una comunidad indígena sería raro ver un acto de violencia hacia una persona LGBT ya que ahí se comprende la sexualidad de una forma muy abierta.

Us considera que de igual forma, la identidad territorial se debe estar reafirmando constantemente. Él lo hace desde un trasfondo que de desplazamiento y de discriminación. “Como reafirmación política yo digo de dónde vengo, aunque haya estado tan solo 4 meses. Es necesario”.

Fernando asegura que es pesimista y estar cansado, su juventud y años de lucha ya fueron y no le queda más que esperar. Yo creo que más que cansancio y resignación, es una voz que ya ha hablado y peleado lo suficiente como para atribuirse esa característica tan negativa (y subjetiva). Sin embargo se da una excepción y dice que tal vez no sea pesimista, sino realista y que espera que la esperanza llegue con las nuevas voces que luchen tanto por las comunidades indígenas como las de diversidad sexual.   

“Como reafirmación política yo digo de dónde vengo, aunque haya estado tan solo 4 meses. Es necesario”.
Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s